Es normal que temas decolorar tu cabello porque siempre hay posibilidades de dañarlo. Este realmente es un proceso agresivo con dos reglas básicas que debe conocer el profesional que te atiende: No decolorar el cabello dañado y no decolorar más de lo necesario.

El proceso de decoloración requiere de un cabello en buenas condiciones y sería óptimo que no tuviera procedimientos agresivos previos como un alisado; pero ahora, con los avances de los labs de dedicados al rubro de la belleza profesional, la condición del cabello ya no es un factor determinante porque podemos cuidarlo durante el proceso con productos adecuados.

La caída del cabello es uno de los temores junto al quiebre, la pérdida de fuerza, la pérdida del brillo, etc. Por eso, frente a mis miedos, para mi primera decoloración oficial (en el cole me eché agua oxigenada para ser más “orange”) debía sentirme segura con un profesional que me explique el proceso, que sea consciente de los tiempos de exposición y que utilice productos que protejan mi cabello antes, durante y después del proceso.

La recomendación, cuenta.

Escoge un lugar que te recomiende una persona de confianza que se haya hecho algo parecido a lo que tú quieres y que, lógicamente, le haya gustado la experiencia.

Elige a tu estilista.

Yo confié ciegamente en Mónica de Morange Salón Store porque ella me inspira mucha confianza, la conozco y sé lo buena que es y lo mucho que la quieren sus clientes. Así que solo dije: ¡prueba! Esto sumado a que me contó previamente los resultados que iba a obtener y durante el proceso me comentaba paso a paso lo que hacía y los productos que me aplicaba y para qué los aplicaba.

La importancia del diagnóstico y tu sinceridad.

Es esencial que ayudes a tu estilista a conocer la historia de tu cabello: procesos, alisados, tintes, preferencias, etc. Esto hará que el profesional pueda determinar cuál es el mejor color, producto y proceso para ti y la salud de tu cabello. Mi cabello estaba fuerte, sano, con un baño de color de hace muchos meses atrás y con un nanoalisado durante el año.

El buen mantenimiento.

Soy defensora de los productos profesionales porque conozco su eficacia frente a los comerciales. Siempre pido que me recomienden productos de salón para mantener la salud de mi cabello. ¡Piensa! Tu inversión no queda solo en el color o el alisado, debes ver más allá y pensar en un mantenimiento profesional en casa.

¡Deja trabajar!

Finalmente si confías en el profesional, entonces no lo perturbes y déjalo hacer su trabajo. Pregunta, eso sí, pero no le digas, así es, así no, porque si sabes esto mejor te quedas en casita y te tinturas en tu bañito. Si sientes picor o malestar, dile a tu estilista, y sé consciente que estos procesos llevan su tiempo para obtener resultados óptimos.

Es básico el diagnóstico, el procedimiento y los productos. Es importante que como cliente de salón pidas que protejan tu cabello, y sí, te podría costar más… pero ¡vamos! quieres de cabello morenazo pasar a rubia y pretendes que todo sea magia… aún no crean esa fórmula.

Te dejo las fotos de mi experiencia en Morange Salón Store, se los debía de hace meses, inclusive a los días me iba a Cancún y mi temor de salir con el pelo de la piscina ¡fue superado! Al día de hoy, ya tengo hasta mechas azules y verdes… Mónica, me has hecho amante del color.