Hoy es un día difícil de celebrar, no solo porque la naturaleza grita enfurecida en nuestro país, sino porque este verano ha sido infernal e invernal. Aprendamos de los fracasos.

Estamos llenos de lodo, y no lo digo por los huaycos, que realmente ridiculizan cualquier problema que uno pueda tener. Alguien alguna vez me dijo: Uno dimensiona sus problemas según su realidad. Y hoy les comparto mi huayco personal.

No entraré en detalles porque ni yo misma logro comprender qué michi ha pasado… no tengo palabras ni explicaciones, solo dolor en mi corazón, en mi cerebro y en mi bolsillo, ya que la justicia cuesta, y para hacerla efectiva, lamentablemente cuesta más.

Llora, deja ir:

Lo he hecho desde hace 4 fines de semana donde me vi perdida, realmente perdida, pues como saben soy un ser digital y el que me bloqueen accesos para mí es fatal. De pronto me di cuenta que las noches en las que no lloraba, eran las noches en las que daba clases, así que agradezco tremendamente a quienes me han despejado y sacado muchas sonrisas en mi misión de profe. Amo enseñar.

Porque tú lo vales:

De pronto aterrizas y te das cuenta que las amenazas son ridículas. Que todo lo que te puedan decir como “eres alguien gracias a mí” pufff… huele a pufff… ¡confía en ti! Tú y solo tú estás donde estás y eres lo que eres solo por ti. Gracias Mili por acercarme a mi niña interior, mi sesión de arteterapia fue reveladora.

Cuentas por pagar:

Convierte al Excel en tu mejor amigo, saca cuentas totales, pagos mensuales y minimiza tus gustos o planes que implican inversiones inmediatas. Sé prudente.

Replantea tus 12 uvas:

Quería hacer tantas cosas este año… viajar, retomar mis amistades perdidas por mi trabajo absorbente, estudiar automaquillaje, algo de moda (para entender a mis amigas fashion bloggers, jajaja), mi Watch series 2, etc… pues nada… ¡a replantear! Metas conscientes y dedicadas a salir del torrente.

Optimiza tu tiempo:

¡Hazlo rentable! Enfoca tus actividades en proyectos rentables. No voy a todos los eventos que me invitan, por ejemplo, porque no todos son de cosmética, que es el “core” de este blog. Chequea tiempos, espacios, traslados, enfócate en tu trabajo rentable a nivel económico y también a nivel de satisfacción personal.

Trabaja con quien lo aprecie:

Visitar a un cliente implica traslados, tiempo valioso, unos cafés y la posibilidad de que salga o no el contrato… “posibilidad”. Una vez que pertenecen a la familia de mi consultora, el trabajo, tiempo y dedicación también tiene un precio y gratas sonrisas. No puedo regalarte lo que sé y si me ajusto a tu presupuesto, te pido que respetes lo que implica ese acuerdo. Es simple… ¿cuánto vale lo que sabes? No desesperes y valora tus conocimientos y tu trabajo.

Hoy, 17 de marzo, cumplo 37 años. Nuestro país se inunda y no hay mucho que hacer. Desde este espacio, les dejo lo que yo he puesto en marcha para salir de mi huequito personal, que no tiene comparación con lo que pasan nuestros hermanos por los gritos de la naturaleza.

Te dejo tres maravillosas llaves que me otorgaron hace poco: Haz un buen trabajo, respeta siempre y nunca dejes de ofrecer. Dios le dio a Pedro llaves, no puertas. ¡Ábrelas tú mismo!

Cuenta conmigo para sonreír pero déjame sanar un poco de este torrente inesperado que nos azota a todos… a su manera.